“Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí…”
“Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí…”
Victoria Crowe(British, b.1945)
Blood Moon, Stone Flower oil on board 41.9×30.5cm via more
Te mueves como neblina en las mañanas frías, si el cielo es azul tu corazón debe ser rosa. Es el modo en el que aprendiste, es la forma en la que yo me muevo. Voy dejando de lado los argumentos y el control, reconozco un pequeño abismo entre nosotros; lo hace más dulce, más osado y palpitante al mismo tiempo. No pueden necesitarte todos y aun así te encuentras ahí, entre sus solicitudes, caemos con gracia. Despierta en mi pecho y yo sucumbiré en tu hambre. Come de mis tinieblas y préstame una noche. Que recen o maldigan si te necesitan. Es tu calma y tu silencio, son tus labios y el cabello suelto. Todas las noches y todos los días te acuartelas en mis parpados, eres como la lenta noche que avanza y quitas el sosiego a mi razón. Quiero unas vacaciones entre tus dedos, quiero embriagarme de tu sed, de tu ansia.
played by the gate at the foot of the garden
my view stretches out from the fence to the wall
no words could explain, no actions determine
just watching the trees and the leaves as they fall
Subes centelleante de labios y de ojeras!
Por tus venas subo, como un can herido
que busca el refugio de blandas aceras.
Amor, en el mundo tú eres un pecado!
Mi beso en la punta chispeante del cuerno
del diablo; mi beso que es credo sagrado!
Espíritu en el horópter que pasa
¡puro en su blasfemia!
¡el corazón que engendra al cerebro!
que pasa hacia el tuyo, por mi barro triste.
¡Platónico estambre
que existe en el cáliz donde tu alma existe!
¿Algún penitente silencio siniestro?
¿Tú acaso lo escuchas? Inocente girasol
– Amor Prohibido.
Aún ahora a esta hora de la noche donde solo tengo como testigo la oscuridad de mi habitación, me cuesta hablar de ti. Me cuesta porque temo que cuando te describa me despierte dándome cuenta de que nunca fue real, pero juraría que esos ojos brillaban como un faro. Aún así, me atrevo, porque tampoco pude tocarte, me da miedo que mis manos te atraviesen. ¿Qué te digo? Sé que voy a escribir mal tu nombre, sé que no voy a alcanzar a llegar algunas veces, sé que no vives cerca, pero ¿qué carajo?, no pienso bajar la cabeza, no más, que el tiempo juzgue y la noche me apoye, ya sabes, tu girasol solitario, melancólica hija del día. Según yo, no vas a saber que esto es para ti, quizá porque estés dormida o de viaje con alguno de tus amigos o simplemente no lo veas hasta unos meses después y me preguntes a quien le escribí estas míseras oraciones, pero si, si son sobre ti. Me disculpo por la indiscreción.
Fir Forest I, Gustav Klimt
Always for love